Mostrando entradas con la etiqueta Monólogos de Carlos Alsina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Monólogos de Carlos Alsina. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de marzo de 2015

Monólogos de Carlos Alsina: Diez años se pasan en un suspiro si uno disfruta lo que está haciendo

27 Marzo 2015

Les voy a decir una cosa.

La Brújula no la inventé yo. La Brújula llevaba trece años en antena cuando Onda Cero me dio la oportunidad de refundarla. Y La Brújula sigue. Otros trece, quince, veinte años más. Tantos años como ustedes quieran.

Diez años se pasan en un suspiro si uno disfruta lo que está haciendo.

Aunque en lo que dura ese suspiro nos haya dado tiempo a contar unas cuantas cosas.

Diez años de un programa de radio dan para coronar a un rey nuevo, para jubilar a un papa y anunciar otro, dan para cambiar de presidente de gobierno al menos una vez, de ministros y ministras más de una, para ver surgir protagonistas nuevos y ver cómo se apaga la luz de aquellos que una vez lo fueron.

Diez años dan para recorrer España, ciudad a ciudad, poniéndoles cara a ustedes, que son el público. Dan para descubrir voces nuevas, para encontrar matices distintos en voces ya veteranas, para poner y quitar músicas y volver a ponerlas.

Piensa en todo lo que te ha pasado a ti en los últimos diez años de tu vida. Aquí estábamos contándote noticias, y comentándolas, mientras tú te cambiabas de casa, o de marido, mientras te licenciabas, o estrenabas trabajo -o lo perdías para después, espero, volver a encontrarlo-; aquí estábamos, contándote historias, mientras tú ibas añadiendo páginas a la tuya propia: teniendo un hijo, casando un hijo, celebrando que el hijo te haya hecho abuelo.

Aquel bebé que nació el mismo día que empezamos es hoy un preadolescente que trae de cabeza a su madre. La de veces que lo habrás bañado mientras tenías puesta, en la radio, La Brújula de la Economía. En la radio o en el móvil: esto de las apps hace diez años, como que no se llevaba.

Aquí estábamos, contando historias, mientras tú cambiabas las películas de acción por las de dibujos animados. Y te zampabas el último capítulo de El ala oeste o el primero de este lado oscuro de la misma casa que es House of cards.

Empezamos cuando Zapatero apenas había empezado a gobernar y hoy ya estamos en puertas de que un gobierno de Rajoy se examine en las urnas.

Aún no mandaba en Alemania la señora Merkel y hoy nadie manda más que ella.

No sólo no estábamos en crisis, sino que acariciábamos la posibilidad de que el paro bajara del ocho por ciento de la población activa.

Aún se fumaba en el trabajo, y en los restaurantes. No había ni twitter ni whatsup. No era posible obsesionarse entonces por conseguir ser trending topic. ¿Trending qué? Trending topic.

Hemos contado enormes tragedias, accidentes de tren, siniestros aéreos, guerras civiles en países remotos que hemos ido descubriendo que tampoco lo son tanto, remotos. Y hemos contado un enorme alivio, el que supuso saber que no volvería a haber asesinatos de ETA.

Vivimos una huelga de controladores con cierre del espacio aéreo incluido, la explosión en una central nuclear japonesa, la muerte de Hugo Chávez, de Adolfo Suárez, de Michael Jackson, la elección de un presidente negro en la Casa Blanca.

En diez años hemos compartido un buen montón de historias y creo que, también, una cierta forma de contarlas. Pruebe la nuestra, como decíamos en nuestras promociones, pruebe a ver qué le parece. Asumo que en algunas ocasiones hemos roto los esquemas a los guardianes de la ortodoxia informativo-radiofónica (cómo se puede empezar un programa con doce minutos de monólogo sobre el ébola): si nos ha resultado posible hacerlo es porque al otro lado -a ese lado de ustedes, vuestro lado- hay (habéis) personas receptivas, con ganas de conocer, de entender y de pensar en libertad. Ayudar a entender, animar a pensar.

Oyentes que comparten no una ideología (qué obsesión tenemos por la ideología de la gente), o una edad, o una clase social -en todo eso somos diversos-: comparten una actitud ante la actualidad, que es tanto como decir ante la realidad. Eso es lo que, yo diría, yo digo, hemos afianzado en estos diez años de Brújula. Disfrutando de este medio de comunicación que tiene en la palabra (la música y la palabra, el corazón y la cabeza) su mayor fortaleza; y creando entre todos el clima -creo que intransferible- de un programa que no es otra cosa, y no aspira a ser otra cosa, que la reunión de un grupo de amigos que, al final de la jornada, comentan animadamente las noticias. Esta crítica que algunos me hacen y que recibo como un elogio: la de que Alsina es un tipo que hace programas para pasárselo bien con un grupo de amigos que opinan de cualquier cosa.

Ahora, dos mil quinientos monólogos después, toca seguir pero a otras horas.

Como decían en el último capítulo de Perdidos (sé que a vosotros no os gustó, pero que a mí no me pareció tan malo), por mucha afición que uno tenga a algo, mucho apego, mucha...incluso adicción que uno tenga a un lugar y a un tiempo, en algún momento corresponde cerrar una etapa y seguir adelante. La Brújula no la inventé yo. La Brújula sigue -está siguiendo ya con María- porque nunca fue cosa de uno. Siempre fue de más de uno, de muchos más que uno. En la radio, por mucho que uno la haga suya, siempre somos Más de uno.

Nuestra cadena, Onda Cero, emprende una nueva etapa en sus mañanas después de once años de éxito arrollador de un tipo enorme, Carlos Herrera, y otros trece de un señor también muy alto que se llama Luis del Olmo. Mantener la tradición de los grandes programas matinales que ha tenido siempre nuestra radio no es tarea fácil pero sería imperdonable, habiendo crecido aquí (y aun midiendo menos), no aceptar -con una pizca de vértigo y un aluvión de manos que se ofrecen a tirar del carro- el reto de, por lo menos, intentarlo. Y por eso, como tal vez ya sepan, después de Semana Santa, voces muy conocidas de nuestra mañana y nuestra noche estaremos juntas -incorporando en su regreso a la casa a Juan Ramón Lucas- en esta nueva aventura, que no os quepa duda de que lo va a ser. Ya lo está siendo.

Y a los oyentes de La Brújula es a los primeros a los que os tengo a pedir que madruguéis. Sí, aunque no necesitéis hacerlo. Aunque podáis permitiros el lujo de amanecer tarde, o por la tarde, no lo hagáis. Desde el ocho de abril despertad pronto porque sí, por puro vicio.

Y ahora contemos ya noticias, que en eso ha consistido siempre (veintitrés años nos contemplan) La Brújula de Onda Cero.





Más audios en Onda Cero

martes, 24 de marzo de 2015

Monólogos de Carlos Alsina 22h

24 Marzo 2015


Monólogos de Carlos Alsina: Y de pronto, la ausencia

24 Marzo 2015

Les voy a decir una cosa.

Y de pronto, la ausencia. De pronto, la certeza de que no habrá más. No habrá más bromas compartidas, más confidencias, no habrá más conversaciones, más contacto, más noches, más mañanas, no volverá a entrar una llamada, un mensaje, un guasap.

De pronto, hacerse a la idea -como si uno pudiera hacerse a esa idea- de que esa persona no volverá, no habrá viaje de vuelta, ni anecdotario que compartir, ni fotos que mostrar ni abrazos que dar y recibir. De pronto, una vida cortada y tu mundo, boca abajo. La muerte inesperada y, para siempre ya, la ausencia.

Poco antes del mediodía se supo del accidente. El avión comercial estrellado en algún lugar de los Alpes. ¿La compañía? La alemana Germanwings, propiedad de Lufthansa. ¿Destino? Dusseldorf. Aeropuerto de partida: uno de los nuestros, El Prat, en Barcelona. A eso de las nueve habían empezado a embarcar los 140 pasajeros. Uno a uno les fueron saludando, cordialmente como siempre, los tripulantes de cabina. Desconocidos los unos para los otros pero habiendo hecho un montón de cosas iguales en los minutos previos. Madrugar, para estar a tiempo en El Prat, despedirse de familiares o amigos que los habían acompañado hasta allí, pasar el control de seguridad, aguardar a que se abriera el embarque. Compartieron espacio, compartieron despegue, compartieron vuelo —desconocidos los unos para los otros— y comparten ahora crónicas en los medios informativos. Es de todos ellos de quienes estamos hablando desde que antes del mediodía se conoció que se había perdido la señal, cincuenta minutos después de despegar, aún quedaba una hora y media de vuelo. El controlador aéreo emitió un aviso de emergencia cuando el aparato estaba a unos dos mil metros de altura en una zona montañosa que tiene cimas de hasta tres mil. Y es por ellos por quienes lloran hoy aquellos que les conocen, que les quieren y que se resisten —incapaces— a hablar de ellos en pasado. Para el resto del mundo, para nosotros, el accidente de hoy es una noticia, desgraciada, amarga. Una terrible noticia. Para ellos es un giro brutal e inesperado que esta mañana ha dado su vida. Se les ha venido el mundo encima.

Ésta es la historia del vuelo 9425 de la Germanwings, un Airbus 320 con seis tripulantes y 144 pasajeros, cuarenta y cinco de ellos con apellido español, según el manifiesto de vuelo. El avión que se estrelló sin que sepamos aún qué fue lo que falló, o qué diablos pasó a bordo, pero sabiendo que segó de golpe, al reventarse contra el macizo montañoso, la vida de todas estas personas. Los medios le estamos dando vueltas a las preguntas habituales, si hay precedentes de accidentes parecidos, si está confirmado que perdió altura aceleradamente, y el porqué, que tipo de fallo técnico explica un descenso como ése, si el aparato había pasado sus revisiones, si era nuevo o era viejo, si pudieron bloquearse congeladas las sondas del ángulo de ataque entrando en pérdida, si cabe pensar —-línea roja—- en otras hipótesis diferentes a la del accidente. Nos hacemos las preguntas aun sabiendo que nadie tiene, hoy, las respuestas. Hay expertos, claro, que conocen los aviones, que han investigado decenas de accidentes aéreos, y son ellos los que más empeño ponen en recordarnos que la averiguación requiere de información precisa y de tiempo para analizarla. Son ellos los primeros en saber que el día que esas respuestas se alcancen, a los medios nos interesarán ya menos que las hipótesis —sólo hay hipótesis— entre las que hoy nos movemos.

Las familias de las 150 personas desaparecidas lo único que se están preguntando es si de verdad no hay esperanza de que los suyos hayan sobrevivido. La autoridad, el gobierno francés, ha descartado que nadie haya podido salvar la vida. Pero cómo no va a permitirse uno el derecho a dudar. ¿Acaso han llegado los equipos de rescate al lugar del impacto?, se repiten las familias. ¿Acaso no ha habido historias extraordinarias de supervivencia en otros accidentes aéreos? Si aún no han encontrado los cadáveres por qué afirmar que todos han muerto. El clavo ardiendo. De las familias. Atrapadas en la asfixiante espera. Cómo lidiar con la espera de noticias, de certificaciones, de pruebas. Sin nada que poder hacer uno mismo cuando el cuerpo lo que te pide es moverte e ir a buscar por ti mismo.

Los gobiernos de España, Francia y Alemania han organizado grupos de altos cargos que se ocupen de gestionar la información y la atención a todas estas familias –lo llaman gabinete de crisis-. A Francia le corresponde dirigir la recuperación de los cadáveres (si ello fuera posible) y la investigación que conduzca a esclarecer lo ocurrido. Una primera caja ha sido recuperada esta tarde. De Alemania y de España son la mayoría de los viajeros fallecidos. 67 alemanes. 45 españoles. Han empezado a conocerse esta tarde datos personales de algunos de ellos. De los dieciséis adolescentes alemanes (cuarto de la ESO) y dos profesores habían estado esta última semana en Llinars del Vallés, Barcelona, en un intercambio. Hoy regresaban a casa y a punto estuvieron de perder el avión porque uno de los chavales se había dejado el pasaporte. De los cuatro trabajadores de Nutrisport, una empresa de Argentona. Dos empleados de Delphi, otros dos de la Fira de Barcelona. La compañía aérea, con la relación de pasajeros en la mano, ha estado tratando de localizar hoy a las familias de todos ellos para informarles de lo sucedido y de la ayuda que se pone a su disposición. Es potestad de las familias autorizar, o no, que las identidades de los fallecidos se difundan. También los gobiernos de España y de Alemania han encomendado a sus cónsules en Dusseldorf y Barcelona la atención directa a los familiares.

En Seyne les Alpes, la localidad más próxima a donde se ha estrellado el avión, ha quedado habilitada la base de operaciones de los gendarmes y bomberos que están participando en la inspección y recuperación de los restos mortales y los restos del aparato. Mañana estarán allí el presidente Hollande y los jefes de gobierno de Alemania y España. Harán acto de presencia en el lugar que, para estas más de cien familias, significa, ya para siempre, la ausencia. 


Más audios en Onda Cero

lunes, 23 de marzo de 2015

Monólogos de Carlos Alsina 22h

23 Marzo 2015

Monólogos de Carlos Alsina: Las curvas de este año electoral de 2015 ya han comenzado

23 Marzo 2015

Les voy a decir una cosa.

Los que no llegaron a hablar anoche —los que no quisieron hablar anoche—ohan empezado a hacerlo hoy. Algunos, porque otros aún evitan comenzar la jugada en público. La jugada es el resultado de las primeras elecciones del año, las autonómicas andaluzas, las urnas del susanismo.

Ha hablado hoy Pedro Sánchez, que anoche cedió el foco a su socia de partido y que hoy ha puesto empeño en decir que ha ganado el socialismo español, o sea que la victoria es (también) suya y que Susana va a seguir siendo una gran presidenta de Andalucía y en Andalucía (si de Sánchez depende, no otros cuatro años sino otros cuarenta).

Ha hablado esta tarde Rosa Díez, la gran damnificada de las elecciones de ayer —más que Moreno Bonilla, más que Maíllo—: la UPYD de Rosa Díez asiste al más crudo de los sorpassos: Ciudadanos, su gran rival, ha pegado un acelerón y debuta con nueve diputados, nueve a cero, en el tanteo Rivera-Díez, goleada que ha escocido en el partido, donde ahora ya lo que temen no es tanto haber tocado techo sino volver, poco a poco, a lo que fue su suelo. Descolgado del grupo que forman estos cuatro partidos (los dos grandes de siempre, PP y PSOE, y los dos nuevos, Podemos y Ciudadanos) en UPYD empieza ahora el lío.

La madre de todos los líos porque al menos dos diputados nacionales, Lozano y Cantó, empiezan a pedir cambios. Cambios de estrategia y cambios de reparto. UPYD sigue siendo visto hoy, mayoritariamente, como el partido de Rosa Díez, circunstancia que en su momento fue un activo (siempre salía como la política más valorada por los encuestados, aunque luego no le votaran) pero que, a día de hoy, tiene su aspecto negativo: se la ve como el personalismo hecho carne, la intransigencia ante la discrepancia, Cruela vestida de magenta y ahuyentando dálmatas.

¿Quéuha dicho Rosa Díez esta tarde? Pues que ella no tiene la culpa de que la gente no haya aprendido a votar bien, que son los andaluces los que han decidido dar dos tercios del Parlamento a los dos partidos que han corrompido la democracia y ni un solo escaño a su partido, que es insobornable, libre y necesario.

Y que, por supuesto, la dirección del partido va a estudiar cómo hacer mejor las cosas, pero afirmando que todas las decisiones que se tomaron (por ejemplo, no pactar con Ciudadanos) han sido plenamente acertadas. De manera que no, ni dimisión, ni congreso del partido ni paso atrás ante las próximas primarias. Díez reivindica que la militancia, mayoritariamente, está con ella y que, por tanto, lo único que toca es seguir. “Valor para continuar con la cabeza alta”, ha dicho.

Los candidatos a la presidencia de la Junta —los primeros contenidos por el resultado de ayer—ose pronunciaron ya anoche. Con euforia tal vez excesiva, pero justificada Susana Díaz. Con tono fúnebre, también muy justificado, Juanma Moreno. Con desolación Antonio Maíllo; con sorpresa porque ni él mismo se esperaba que le fuera tan bien Juan Marín; y con entusiasmo arrollador de sus bases Teresa Rodríguez, diputada electa de Podemos que encabezaráuel tercer grupo parlamentario de la cámara. Demasiado entusiasmo, dicen sus críticos, para un resultado que tampoco es para tanto, se quedóipor debajo de sus propias expectativas.

Repasando los análisis que anoche y hoy se han realizado sobre el nuevo Parlamento andaluz, cabe subrayar que hay una gran coincidencia -Rajoy tiene un problema serio—; hay diferencias menores a la hora de juzgar cómo le ha ido a Susana —la horquilla va del ha empatado consigo misma a se ha legitimado con una contundente victoria—-; y hay discrepancias enormes, según quien hable (o escriba) sobre el resultado de Podemos. Que se ha merendado a IU parece poco discutible, pero dependiendo de si se fija uno en cuántos escaños tenía hasta ahora (ninguno) o en cuántos decían que iban a sacar (veinte) sale un triunfo con pocos precedentes o un fiasco que empieza a pinchar el globo. Ambas cosas se leen hoy sobre Podemos, hasta el punto de que hay comentaristas que califican de extraordinario el resultado de Ciudadanos (9 escaños) y de decepcionante el de Podemos (15). Algún día tendremos que empezar a ponernos de acuerdo sobre cuál es la unidad de medida, si de dónde viene un partido y a dónde llega, o si a dónde dicen que va a llegar y a dónde acaba llegando. Podemos esperaba más votos ayer, es verdad, esperaba, de hecho, emerger como el partido capaz de tratar de túga tú a PP y PSOE.

En Andalucía, de momento, eso no ha ocurrido. Por cada dos votantes de Podemos, el PSOE tiene cinco. El PP, tres y medio. Pero obtener, en tu primera vez, 600.000 votos (el 15 % de los emitidos), no parece que pueda considerarse un fracaso. Es un magnífico resultado para un partido recién nacido y que está, en realidad, empezando. Máxime cuando desde el comienzo se interpretóiel adelanto electoral en Andalucía como la pretensión de Susana de sorprender a Podemos con el paso cambiado, con apenas estructura y teniendo que poner en pie contra reloj, candidaturas y programa. Quienes pensaran, en Podemos, que esto era llegar y besar el santo, hoy ya habrán entendido que lo que han iniciado es una carrera de fondo. Las europeas fueron elecciones para sprinters, pero todas las demás lo son para mediofondistas. Es ahí, en el día a día (ahora ya con decisiones que hay que tomar en el Parlamento) donde se va a medir la solidez, y la capacidad de aguante, del proyecto.

En el Partido Popular, gran derrotado de marzo, se abstuvieron de hablar en público hoy tanto Cospedal como Rajoy. Es la voz de los subalternos la que se escucha cuando el partido despeña, es su cara la que sale a encajar las preguntas afiladas de la prensa y, si se tercia, los guantazos. El papel le correspondió, hoy a Carlos Floriano. Tan esforzado en transmitir la idea de que tampoco ha sido para tanto que por momentos pareciódque las elecciones aún no hubieran pasado. “Somos la alternativa real al PSOE en Andalucía”, dijo Floriano, “vamos a trabajar para que se produzca de una vez el cambio”. Alternativa, en efecto, el PP andaluz es, sólo que los votantes han pasado de largo de esa alternativa: el millón y pico de votos que cosecha Moreno, habiendo contado con toda la potencia de fuego —electoral—ldel gobierno central, dan para hacerse poca ilusiones sobre el siempre aplazado cambio. Intentando encontrar razones ha apuntado el PP que el hecho de gobernar es un obstáculo para obtener buenos resultados electorales porque el votante castiga a quien estáugestionando una crisis económica.

Es un argumento conocido que ya emplearon los populares en las europeas solo que al revés: entonces lo que dijeron es que el suyo era el único partido en Europa (o casi) que estando en el gobierno había ganado. En rigor, quien está en el gobierno en Andalucía (que es de lo que iban estas elecciones) es Susana Díaz, y es ahí donde más perplejos están los populares: no por la derrota propia, sino por lo bien que ha aguantado la adversaria. Como si todo el coste de la crisis se lo adjudicaran los votantes a Rajoy y como si hubiera calado, ¿verdad?, la idea de que gracias a Susana el coste no ha sido tan alto.

De la Ejecutiva del PP sean escaqueado esta mañana todos los barones regionales que están gobernando -huidizos de la foto con un derrotado- y, por lo que se ha ido sabiendo, Rajoy ha venido a decirles a los presentes que aquíqno ha pasado nada. Nada grave. Después de todo, habrá pensado el presidente, ninguno hablábamos en serio cuando decíamos en los mítines que ganábamos seguro, ¿no?, cosas que se dicen, un hablar por hablar al que nadie echa cuentas. Y Andalucía es que es un sitio raro, eh, raro, raro, raro, siempre gobernando los mismos. No hay que inquietarse porque vayan a seguir haciéndolo cuatro años más, ni porque haya basado su campaña la candidata en lo mismo que la basó Griñán hace tres años: hacer oposición al PP desde el gobierno de la Junta. No hay que inquietarse porque el resto de España es otra cosa y quedará en evidencia en mayo.

Todo esto les habrán dicho Rajoy a los dirigentes regionales de su partido, gentes con experiencia y con costra suficiente como para poner cara de póker cuando escuchan análisis bondadosos de un topetazo electoral notable y concluir que, aunque en público no se admite, las curvas de este año electoral de 2015 ya han comenzado.






Más audios en Onda Cero

viernes, 20 de marzo de 2015

Monólogos de Carlos Alsina 22h

20 Marzo 2015


Monólogos de Carlos Alsina: "Termina la campaña electoral que les aboca a una noche de domingo bastante incierta"

20 Marzo 2015

Les voy a decir una cosa.

Las etapas, en la vida, empiezan y acaban. Unas duran más, otras menos, unas son gratas, y otras aún más gratas y otras menos, pero en algún momento se pone fin a lo que había. Y se pone principio a la etapa nueva. Esta noche termina. Una etapa.

Termina para Susana, para Juanma, para Teresa, para Maíllo. Para Marín, para Martín de la Herrán, paraRuiz. Termina la campaña electoral que les aboca a una noche de domingo bastante incierta. Encuestas hay, varias y todos ellos las conocen. Pero el paisaje político de marzo de 2015 se parece poco al de marzo de 2012. Aquellas elecciones las convocó Griñán para después de las generales en la idea ---y acertó--- de que una vez que Rajoy empezara a gobernar, le daría argumentos para contener la marea electoral que había dado la mayoría absoluta al PP y que empujaba (eso decían las encuestas) hacia Javier Arenas –--esta vez sí--- hacia la presidencia del gobierno de Andalucía. Arenas ganó (pero no lo bastante) y Griñán conservó para un PSOE en caída libre el poder institucional que su partido siempre tuvo, la Junta de Andalucía. El paisaje de tres años después se parece bien poco. Griñán, acomodado en el Senado, no tiene cita con las urnas sino con el juez Barreiro en el Supremo. Javier Arenas, acomodado en Génova 13, renunció a ser número uno del PP andaluz pero concurre ahora como número 4 de la lista de Almería. “Es un gran refuerzo para dar la batalla en esta provincia”, dicen los suyos, tratando de explicar que aspire a ser diputado autonómico quien hace tres años renunció a seguir siéndolo. El 2012 el PP venía de ganar las generales con mayoría absoluta y el PSOE, habiéndosela pegado en toda España, salvó la cara en Andalucía. Hoy tanto el PSOE con el PP encajan sus expectativas más menguadas de los últimos tiempos, debilitados por los casos de corrupción y los vaivenes en sus criterios sobre asuntos sensibles. Es de ese bidapartidismo antes hegemónico y hoy venido a menos de donde esperan obtener oxígeno las nuevas opciones políticas. Mitinea esta noche en el recinto talismán del PSOE, el velómetro de Dos Hermanas, el líder de Podemos, Pablo Iglesias. No parece que en Andalucía vaya a alcanzar su objetivo de merendarse al Partido Socialista y erigirse en alternativa, por la izquierda, a los populares, pero sí es posible que, menos de un año después de haber empezado a recorrer el camino, desbanque a Izquierda Unida en el tercer puesto del rankingparlamentario. Como es probable que Ciudadanos, bajo el impulso más de la marca y de su líder nacional,Rivera¸que de sus listas en Andalucía consiga a la primera lo que UPyD aún no ha conseguido: tener escaños. Rosa Díaz dijo esta semana que el domingo los ciudadanos van a dar una lección a los que creen saber lo que van a decir en las urnas. Lo veremos. Pero no es descartable que la gran damnificada de esta primera meta volante de 2015 sea precisamente ella, Rosa Díez. No porque se quede sin escaños andaluces, sino porque los obtenga entre un debutante que le está madrugando su espacio electoral,Ciudadanos. O Ciutadans, como gustan de decir ahora los populares.

Las lecturas habremos de hacerlas el domingo, cuando el desenlace se conozca. Pero cabe ir haciendo algún anticipo. A saber:

Que gane Susana no es sinónimo de que le haya ido bien. O no todo lo bien que ella espera. Es posible ganar encajando el peor resultado que ha obtenido en Andalucía su partido.

A Moreno le puede pasar lo contrario. Nadie ha dado un duro por él (incluyendo en el nadie a la mitad de su partido). Lo previsible es que pierda. Pero en esa situación confía en poder echar mano del clásico: hemos obtenido un resultado muy digno.

Con Podemos se han puesto los dirigentes (o le hemos puesto entre todos) unas expectativas tan altas que a poco que no se alcance habrá quien empiece a hablar de fracaso, de expectativa inflada, de globo que se deshincha y proyecto que, al final, oye, tampoco era para tanto. Recordemos entonces lo que se decía al comienzo de esta carrera: que es Andalucía donde menor implantación tenía Podemos, donde más fuerte estaba su rival inmediato, IU, donde menos tiempo les había dejado Susana para consolidar candidaturas.

Izquierda Unida, en el primer examen bajo el nuevo liderazgo de Alberto Garzón, diputado por Málaga y amigo de Maíllo, puede sufrir una hemorragia que confirme lo que ya atisbó en la noche electoral anterior, la de las europeas de mayo: que no sólo ha tocado techo sino que el crecimiento de Podemos se hace, en primera instancia, a su costa.

Esta noche aún pueden los candidatos proclamar eufóricos que, digan lo que digan los sondeos, van a dar todos ellos la sorpresa. Después de todo, hoy es el día de la felicidad, tienen permitido fingir todos que nunca habían sido más felices. Que se creen a si mismos cuando pronostican para el domingo la victoria propia. “Cuidado que podemos cambiar las cosas”, le decía esta mañana Juanma Moreno a Carlos Herrera.“Tendré mayoría suficiente para formar gobierno”, ha repetido toda la campaña Susana Díaz. Ahora que la campaña termina, empezará a marchitarse, el repertorio de eslóganes y frases hechas.

Las etapas comienzan y terminan. Hace tres meses comenzó el invierno 2014-2015 y hoy, esta noche, celebraremos, a la vez que termina una campaña, el comienzo de una primavera distinta.

Más audios en Onda Cero

jueves, 19 de marzo de 2015

Monólogos de Carlos Alsina 22h

19 Marzo 2015


Monólogos de Carlos Alsina: "El terror se cuela por la rendija de nuestras puertas"

19 Marzo 2015

Es un día de desgarro y de ausencia para esta familia, los Cirera, y es un día de alivio para otra familia, los Sánchez Rubio de Sueca, en Valencia, Juan Carlos y Cristina, localizados por fin esta mañana después de muchas horas de angustia y de temor a que ellos también hubieran muerto

Aprovechando que hoy en Madrid es fiesta nos hemos venido a Zamora a celebrarlo.

Buenas tardes, Zamora.

Es el día de San José. ¿Algún José, Pepe, Josefa, Pepa, María José entre el público? ¡Ninguno! Sorprendente. Todos os llamáis Urraca, Alfonso, Sancho, Bellido. No, felicidades a todos los Josés y las Josefas. Treinta de cada mil zamoranos os llamáis José. Doce de cada mil zamoranas sois Josefas. ¿Sirve de algo conocer este dato? No. Pero tampoco molesta. ¿Padres que estéis celebrando hoy el día del padre? Ninguno tampoco. En Zamora sólo hay madres, nuestras madres, de las Angustias.

Estamos muy felices de regresar a Zamora para celebrar con vosotros el final del invierno, la llegada de la primavera, el comienzo inminente de la Semana Santa e incluso el eclipse solar que se va a producir mañana por la mañana y que, como nos dijo Brasero, podrá verse desde Zamora y el resto del hemisferio norte. De igual aigual. Muy contentos de estar de nuevo en esta ciudad. Dices: ¿pero lo juran ustedes? Si hay decirlo, lo diremos. “Sí, juramos”. Aunque no sea miércoles santo ni esté en la calle todavía el Cristo de las Injurias.

Hoy sabéis que es fiesta en unas comunidades sí y otras no. Un cariñoso saludo a nuestros oyentes de Valencia, que están en Fallas ---esta noche se prende fuego a los monumentos--- y a los que el mal tiempo ha estropeado bastante el día. Hoy es fiesta en el País Vasco, Navarra, Murcia, Comunidad Valenciana y Madrid. No sólo es fiesta sino que mucha gente tiene puente. ¿Os acordáis cuando dijo el gobierno que iba aprohibir los puentes? Dijo tantas cosas, ¿verdad? En Madrid, como es puente, hay operación salida. Una procesión de vehículos saliendo de la ciudad por la carretera de la Coruña. Todos camino de Zamora.

La gente dice: los madrileños que huyen. No, los zamoranos que vuelven a casa a pasar el puente. Madrileños en Madrid, en realidad, hay muy pocos. Igual un cuatro, un cinco por ciento. El 95 restante son zamoranos en la diáspora. 95 %. Casi todos los habitantes de Madrid son zamoranos, encubiertos. Porque tampoco es cuestión de presumir. Lo disimulan. Pero es fácil detectarlos. Si pasas a su lado y dices: a mi me parece que las Capas Pardas es mucho más conmovedora que la del Yacente. El zamorano inmediatamente se vuelve y se te encara. El que no es de Zamora te dice: ¿El ya qué? El Yacente. ¿Qué es, un político nuevo, de Ciudadanos, de Podemos? Como ahora hay tantas caras nuevas.

Esta noche hablaremos de vuestra tierra y vuestra ciudad.

Pero estáis enterados, porque sois gente bien informada, de que éste está siendo un día amargo para una familia española, los Cirera Sánchez, los hijos y nietos de Antonio y Dolors, este matrimonio de Barcelona al que se le cruzó ayer, en el camino de la vida, la muerte violenta causada por un atentado terrorista en Túnez. Estaban de crucero celebrando sus bodas de oro. Ése era el regalo que les habían hecho sus hijos. Para que conocieran mundo después de toda una vida trabajando y sin salir de España. Los hijos que hoy estarán diciendo "en qué hora se nos ocurrió lo del crucero". Qué iban a saber ellos, ¿no?, qué iba a saber nadie de lo que tenían preparado para ayer en Túnez estos yihadistas que se declaran seguidores de Estado Islámico.

Es un día de desgarro y de ausencia para esta familia, los Cirera, y es un día de alivio para otra familia, los Sánchez Rubio de Sueca, en Valencia, Juan Carlos y Cristina, localizados por fin esta mañana después de muchas horas de angustia y de temor a que ellos también hubieran muerto. No habían regresado al barco en el que estaban de crucero, no había noticias de ellos en los hoteles o los hospitales y se temió lo peor. Así que cabe imaginar el profundísimo alivio que habrán sentido los suyos al saber esta mañana que Juan Carlos y Cristina estaban vivos y que habían estado todas estas horas escondidos en el museo que está al lado de donde empezaron los disparos.

Hoy escribía Francisco Cabezas, un periodista de El Mundo en Barcelona, que a él lepasó anoche lo mismo que les habrá pasado a muchos vecinos de su barrio, el Campdel Arpa, que de pronto vio en televisión y en los digitales imágenes de su calle, suportal, los buzones de su bloque, y que no acertaba a entender qué es lo que estabapasando. Hasta que asoció los nombres de los españoles muertos en Tunez, Antonio y Dolores con Antonio y Dolors, sus vecinos. Como escribe Cabezas, es que el terror se cuela por la rendija de nuestras puertas. Túnez está a dos horas y media de avión.

Éste es el principal asunto del día, y del que están hablando en Bruselas los jefes de gobierno europeos, que hoy tienen consejo (esta reunión que hacen de vez en cuandopara hablar de sus temas). Están hablando de Túnez y también de Grecia. De cómo valo del rescate y de si es verdad o no que Varoufakis le hizo una peineta a Alemania. Que había un vídeo en el que salía el griego haciendo así, pero ahora resulta que ha podido ser una guasa de un programa satírico de una televisión... alemana. Cogieron unas imágenes en las que el ministro hacía así, y le cambiaron medio brazo paraponerle el de otro que hacía así. Lo que cambia el mensaje usando un dedo, el índice, o el otro, el del medio. Cuando Susana Díaz empiece el lunes a buscar pactos para gobernar: la diferencia entre un "mira Susana" y un "mira Susana".

Más audios en Onda Cero

martes, 17 de marzo de 2015

Monólogos de Carlos Alsina: Era Cervantes y se sabía que este era el desenlace

17 Marzo 2015

Les Voy a decir una cosa. Se confirmó, sí que era sí, Cervantes. La información no es de hoy, es de la semana pasada

Más audios en Onda Cero

lunes, 16 de marzo de 2015

Monólogos de Carlos Alsina 22h

16 Marzo 2015

Monólogos de Carlos Alsina: “Son los españoles los que deciden lo que quieren”

16 Marzo 2015

Les voy a decir una cosa.

“Son los españoles los que deciden lo que quieren”. Gran verdad la que dijo esta mañana el presidente del gobierno, entrevistado por Carlos Herrera. Son los españoles los que ejerciendo su derecho a decidir —que diría Artur Mas— meten en la urna la papeleta (es verdad que con listas cerrada) del partido al que encomiendan representarles.

Como este año van a ser unas cuantas las urnas, empezando por Andalucía este domingo, como hay nuevos aspirantes en la carrera y como el clima social ha cambiado bastante desde la última vez, hace bien el presidente —y hace bien el resto de dirigentes políticos— en empezar por ahí, en tener presente que aquí quien decide lo que hace con su voto es…el votante. Votante al que uno puede intentar convencer o asustar; seducir o sermonear. Al que cabe intentar persuadir de que la opción política que uno lidera es la buena, la mejor inversión electoral que está al alcance de la urna, o cabe intentar persuadir de que es la menos mala, el mal menor dentro de un abanico de grises.

A Aznar esta segunda opción le horripila: aún resuenan en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid los ecos del sermón que le encasquetó a la plana mayor de su partido, prendida la zarza y mostrando las tablas de la ley. “Tenemos que ser los mejores”, les dijo Aznar, “no los menos malos. No se trata de apelar al miedo porque nosotros nunca hemos apelado al miedo”. Esta segunda parte tal no vez no sea rigurosa desde el punto de vista histórico porque no hay partido que estando en el gobierno no haya jugado a alimentar el canguelo presentando el cambio de signo político como un salto al vacío, tal como no hay partido que aspirando a reemplazar a quien hoy gobierna no alimente la ilusión de lo pronto que desaparecerán todos nuestros problemas si el poder cambia de color político.

El que gobierna se presenta a las elecciones combinando estas dos ideas: he gobernado bien, para las circunstancias que me han tocado, y cambiar por cambiar, oiga, es tontería. Te llames Susana, te llames Rajoy, acabas recurriendo a esta misma carta que dice: con mis aciertos y mis errores, yo soy la estabilidad. El resto es incertidumbre. Inquietante incertidumbre. Lo está usando Susana en Andalucía para instar a los votantes a no hacer experimentos podémicos y lo está usando Rajoy en la never ending campaña de 2015 para alertar a los votantes contra ventoleras ciudadánicas.

Los populares han identificado en Albert Rivera —no en Podemos, no en el PSOE de Sánchez— a su principal competidor por los votos que el PP obtuvo en 2011. ¿Significa esto que ningún votante PP de 2011 va a votar a Pablo Iglesias, al PSOE de Sánchez, a UPYD, a (esto ya es rizar el rizo, pero quién sabe) Alberto Garzón? Pues no, claro. Si los partidos cambian de criterio, no van a poder cambiar los votantes. Pero las encuestas (ay las encuestas) que maneja el PP dicen que quien mejor está conectando con su votante de 2011 es Ciudadanos. “No atendáis a las falsas promesas de quienes no tienen experiencia de gobierno”, les dijo ayer Rajoy a sus militantes más cafeteros en un mitin en Granada. Hoy, en tono más pausado y en Onda Cero, lo repitió en otros términos: “Mi obligación es alertar de que la estabilidad no la dan proyectos políticos que en tres meses parecen que es algo importantísimo y tres meses después dejan de serlo”. De nuevo pensando el presidente más en Ciudadanos que en Podemos. Que el año esté colmado de urnas tiene un efecto históricamente comprobado, y es que presidentes autonómicos, ministros, presidentes de gobierno, sienten de pronto el deseo de dejarse ver en los medios. Pasan de no dar entrevistas a no dejar ni un sólo día de darlas.

¿Cómo estuvo hoy Rajoy? Se aprecia siempre en sus conversaciones largas que hay dos asuntos en los que se siente cómodo porque entiende que los hechos le han dado la razón. Uno es la situación económica, sin duda la parte de su discurso que maneja con más soltura. Sus ideas fuerza en este campo son: le hemos dado la vuelta a la situación sin pedir el rescate financiero, ahora la tendencia es positiva pero se arruinaría caso de que cambie el gobierno. Dado que es cierto que, hace dos años, con la prima en seiscientos y pico puntos, fueron muchos los economistas y los comentaristas (algunos muy próximos al gobierno) que abogaron por que se pidiera el rescate, es muy legítimo que el presidente se atribuya el mérito de no haberlo pedido. Suya fue la decisión y suyo el derecho a rentabilizarla.

El otro asunto es Cataluña, no porque haya desaparecido el proceso soberanista que lidera Artur Mas, o porque sólo llegara a celebrarse un referéndum en formato cartón, sino porque percibe que, cinco meses después de la consulta ficticia, el souflé decae. No sería la primera vez que el proceso, en apariencia, emite para volver a emerger con más amplitud y vehemencia (veremos qué pasa la próxima diada) pero constata el presidente que los medios le dedicamos ahora muchos menos minutos a Cataluña y concluye que ésa es la prueba de que el patio se ha ido serenando.

En estas dos cuestiones, la economía y Cataluña, a Rajoy se le ve entrenado en su discurso y desenvuelto. No así, y aquí es donde se le vio esta mañana en dificultades, cuando se le pregunta por la doctrina de su partido sobre los imputados y por las razones de que no quiera ver al frente del PP madrileño a Esperanza Aguirre. A la pregunta de si deben ir imputados en las listas electorales respondió el presidente con la palabra que define exactamente su postura: depende. “Depende”, dijo, “porque hay imputaciones e imputaciones”. En su esfuerzo por convertir en criterio asentado lo que son decisiones volubles, mantiene el PP que debe examinarse cuál es el motivo de imputación y cuál es su base, hasta el punto de concluir esta mañana Rajoy que excluir, por sistema, a los imputados de las candidaturas es cometer una injusticia. El problema es que justo eso, sacar los imputados de las listas, es lo que predica en Valencia, por ejemplo, Alberto Fabra, o lo que reclama en Andalucía al PSOE Juanma Moreno. Si excluir de la política a una persona sólo por haber sido imputada es una injusticia tremenda, qué hace el PP exigiendo la renuncia al escaño de Chaves y Griñán, sólo por haber sido imputados.

Tiene razón el presidente del gobierno cuando dice que es llevar las cosas al extremo esto de prescindir de las personas sólo porque haya sospechas sobre ellas, ni juicio ni condena. Le habrá dado la razón, por ejemplo, el presidente de la Diputacion de Leon del que prescindieron ipso facto por haber sido detenido, sin esperar siquiera a que se le imputara algo. En realidad, y en este asunto de los imputados, sigue sin haber más criterio que el que ha habido siempre, depende, en efecto, pero no de la imputación sino de quién sea el imputado. No es el caso, sino el nombre y el cargo. Si eres un segundón, date por amortizado. Si eres Imbroda, date por candidato.

La menos convincente de sus respuestas fue la que dio el presidente sobre Esperanza Aguirre y por qué debe dejar la presidencia del partido en Madrid. El argumento que eligió Rajoy fue el de la compatibilidad de cargos: “lo razonable”, dijo, “es que el alcalde se dedique a la alcaldía, el presidente autonómico a gobernar y que haya un presidente de partido que lleve el partido”. Es un modelo, claro, salvo que, como sabe todo el PP, eso no pasa en ningún sitio. Si se hubiera parado al decir que el alcalde, o alcaldesa, se dedique a sólo a la alcaldía habría servido, pero añadió esto de que el presidente autonómico también se dedique sólo a lo suyo.

Dejando con la mosca tras la oreja no sólo a todos los presidentes autonómicos que lo son, a la vez, del partido, sino, sobre todo, a Cospedal, que es presidenta autonómica, presidenta del PP castellano manchego y secretaria general del partido. Compatibiliza con holgura. Cuando Herrera le hizo ver esta contradicción (no in términis sino en doloris) improvisó el presidente un porque yo lo valgo. “A situaciones distintas”, dijo, “soluciones diferentes”. Que significa, como ocurre con los imputados, que no hay, en realidad, un criterio. En esto también “depende”. Depende de cómo se llame el afectado.




Más audios en Onda Cero

viernes, 13 de marzo de 2015

Monólogos de Carlos Alsina 22h

13 Marzo 2015

Monólogos de Carlos Alsina: No han terminado con la corrupción pero van a terminar con los imputados

13 Marzo 2015

Les voy a decir una cosa.

Qué empeño en decir lo que pasará pase lo que pase. Qué esfuerzo inútil en presentar como hecho innegable lo que no pasa de ser una apuesta. Qué pérdida de tiempo esto de afirmar una mera especulación presente como futuro de obligado cumplimiento.

Pase lo que pase, dicen, como si estuvieran en disposición de saber lo que está por pasar. Primero fueFlorentino Pérez, solemne ayer en la Casa Blanca, sobre el futuro de Ancelotti: “Seguirá siendo el entrenador del Madrid pase lo que pase”. Enfadado, el presidente, con las intenciones falsas que le atribuye alguna prensa. Pase lo que pase seguirá, veremos. Enfadado también el señor Durán i Lleida, no por lo que le pase a Ancelotti sino por cómo se lo están haciendo pasar a él mismo sus socios de Convergencia.

¡Qué semanita me han dado algunos!, dice Durán en una carta pública enviada desde el lecho del dolor, víctima de la gripe, o gripado (que es como lleva los últimos tres años). No habrá un pacto de CiU y Esquerra a costa de matarme a mí, viene a decir el convaleciente. O en aviso de su lugarteniente Sánchez Llibre, queDurán siempre encarnará a Unió Democrática, pase lo que pase. Veremos.

Hoy fue Felipe quien se sumó al juego de hacer ver que uno sabe lo que depara el futuro. No el rey Felipesino el compañero Felipe, aquel líder que tuvo hace muchos años el PSOE y a quien tanto añora Ibarra en compañía de otros. “Pase lo que pase”, le ha dicho González al diario que siempre leyó, “pase lo que paseSusana Díaz se dedicará a tiempo completo a Andalucía”, entiéndase a la política autonómica y gane, pierda -gobierne o no gobierne- después de las urnas que llegan en dos domingos.

“Estoy seguro de que su única meta es Andalucía”, dice el ex presidente en su condición no de profeta, o de analista, sino de militante que hace campaña por su partido. En realidad Felipe, como el resto de la Humanidad, carece de la menor idea de dónde estará Susana dentro de un año porque nadie está en disposición de precisar el contenido de ese pase lo que pase. Pueden pasar mil cosas y es sobradamente conocido el efecto mariposa. Apoyar a Susana en este trance de su carrera política es proclamar en público que no entra, para nada, en sus planes aspirar al liderazgo nacional del partido, que su pasión no es otra que los andaluces, que no hay otra palabra en su cabeza que Andalucía.

Felipe echa un cable tirando de la profecía en negativo: esto es lo que no hará. Es verdad que en otros tiempos al líder autonómico que aspiraba a la reelección le apoyaban sus compañeros de filas pregonando los muchos éxitos de su gestión como gobernante: fijaos lo que ha mejorado vuestra tierra, repasad todas las cosas que ha hecho, contemplad con vuestros propios ojos el éxito. Ahora apoyar a Susana es prometer que no entra en sus planes irse. Apoyar a Moreno Bonilla es casi igual de simple: apoyar a Moreno consiste en amordazar a Antonio Sanz hasta que pase la campaña.

Pase lo que pase no crearé problemas a la nueva dirección del PSOE, dijo Rodríguez Zapatero el día que cogió la puerta y prometió ser un jubilado ejemplar, para jarrones chinos ya estaban otros. Pase lo que pase lo que luego pasó es que empezó a coquetear con Chacón, con Madina, con Susana, con Pablo Iglesias en casa Bono; lo que pasó es que se plantó en Cuba al rebufo del lobby Moratinos y dejó a su partido en situación apurada, tan apurada como hoy mismo, día en que el ex presidente ejemplar se ha plantado en el Sáhara no para recordar la posición de España sobre este territorio sino para alegría del gobierno deMohamed, que presume de tener a un ex presidente español en territorio marroquí, que es como Marruecos considera el territorio ocupado. “La posición del PSOE no ha cambiado”, ha salido a decir César Luena, preguntándose seguramente, en la intimidad, por qué Zapatero no se queda quieto en Madrid, esposado a la pata de la mesa del Consejo de Estado.

Pase lo que pase no volveremos a llevar imputados en nuestras listas, dijeron los partidos tradicionales cinco minutos antes de volver a llevarlos. En busca de una solución al problema creado por ellos mismos, ahora se anuncia el cambio de denominación de la persona a la que llame un juez en compañía de su abogado para informarle de acusaciones formuladas contra él. Ya no será el imputado, porque alguien le imputa haber hecho no sé qué, sino el investigado, porque se investiga si es cierto eso que alguien le imputa haber hecho.

La ley de enjuiciamiento criminal en la que Gallardón pretendió establecer que la dirección de las investigaciones correspondiera a la fiscalía y no a los jueces de instrucción ha quedado reducida, como el propio Gallardón, a las raspas. El imputado pasa a ser investigado porque hay que rescatar, dice el gobernante, la verdadera presunción de inocencia tan mermada por la pena del telediario. Dicho por el gobierno de un partido que prescindió de sus cargos salpicados por la púnica a poco de ser estos detenidos y sin esperar a que se formularan ni siquiera cargos, parece, más que un principio firme, una broma de gusto discutible.

Son los partidos los que más han contribuido en España a identificar “ser imputado” con ser culpable de algo; agarraban las imputaciones y las usaban para calzarle un golpe genital al adversario (qué tiempos aquellos de las ruedas de prensa semanales de Zaplana y José Blanco, lo que disfrutaban caracterizando al partido de enfrente como corrupto, ladrón, antidemocrático, un cáncer para el país: ahora lloran por las esquinas el descrédito del bipartidismo). No han terminado con la corrupción pero van a terminar con los imputados. Limpiando España.



Más audios en Onda Cero

jueves, 12 de marzo de 2015

Monólogos de Carlos Alsina 22h

12 Marzo 2015

Monólogos de Carlos Alsina: "Sí señoría, va a ser que sí se pagaban gastos del sindicato con tarjetas 'black'"

12 Marzo 2015

Les voy a decir una cosa.

Érase una vez un consejero de Caja Madrid, léase tarjetista, que tenía por costumbre fundir la tarjeta black no en agencias de viaje, o en tiendas de ropa interior, o en joyería, sino en una imprenta.

El 18 de enero de 2003 abonó quinientos y pico euros en Serviprint; el tres de marzo de ese año, ochocientos cincuenta; el 29, mil ciento cincuenta. Raro era el mes que no aparecía por la imprenta para encargar o recoger algún encargo. La frecuencia de los pagos a esta empresa de impresión especializada en carteles de gran tamaño no se le pasó por alto al juez Fernando Andreu, que una vez que tuvo al consejero delante esta mañana, para ser interrogado, le mencionó esta afición suya por la cartelería. Dado que la tarjeta, según dicen los que la tuvieron, sólo la usaban para gastos derivados de su condición de consejeros, ¿acaso entre sus misiones estaba la de empapelar las paredes de la sala del consejo, por eso encargaba tanta papelería? Va a ser que no, señoría, debió de responder Torres Posada, el ex consejero, va a ser que debemos considerar el concepto de gastos de representación en sentido amplio. ¿Cómo de amplio?, se pregunta el juez. Muy amplio, muy amplio, amplísimo. Tanto que por representación de la Caja entiende el ex consejero imprimir carteles y octavillas de la UGT y pagar los viajes y las comidas de los delegados sindicales. ¿Me está diciendo que gastos del sindicato se pagaban con la tarjeta black de la caja? “Va a ser que sí, señoría, va a ser que sí, pero conste que todo era perfectamente conocido y controlado”. ¿Controlado por quién?, debió de preguntar el juez.“Controlado” por el propio sindicato, claro.

La declaración que hoy prestó Rafael Eduardo Torres, consejero de la Caja a propuesta de la UGT, confirma que así como algunos tarjetistas usaban el surtidor de dinero ajeno para pagarse gastos propios, algunos otros lo empleaban para financiar a sus organizaciones. Así como José Ricardo Martínez, líder de la UGT madrileña, usaba la tarjeta para comer gratis todos los días, pagar las entradas del zoo, o los videojuegos, o comprar en el Hipercor los regalos de Navidad, su compañero Torres se ocupaba de usarla para abonar carteles y viajes del sindicato. Con el conocimiento y la bendición, dice él, de la Ejecutiva del sindicato. Porque él era (y es) un hombre de UGT sabedor de que es al sindicato al que le debe su presencia en ese consejo de administración y al que debe hacer llegar el dinero al que, en condición de tal, tenga acceso. Ésta es, al final, la diferencia que, puertas adentro, han establecido siempre los sindicatos respecto de sus consejeros en la caja: no es lo mismo, para ellos, quien usa el dinero de la caja para su bienestar personal que quien lo usa para el bienestar de la organización sindical. No es lo mismo, para ellos, exprimir la ubre de la caja en beneficio propio que exprimirla en beneficio del sindicato, aunque sea la misma ubre de la misma vaca: el dinero de los impositores.

Los tarjetistas, todos ellos, han sostenido siempre que sus gastos eran consecuencia de su condición de consejeros: ya se sabe, ser consejero comporta una infinidad de obligaciones -tienes que andar invitando a comer a la gente, tienes que viajar, cambiar de traje, tienes que comprar muchos libros de gestión de banca- es tan oneroso el cargo que verdaderamente era una faena que te hicieran consejero. Cuesta entender, ¿verdad?, que todos perdieran el... trasero por serlo. Pero desde el momento en que estalló este escándalo, lo que mosqueó a los direcciones nacionales de los sindicatos no fue que sus consejeros tuvieran tarjeta (como nunca lo fue el cobro de dietas o los complementos salariales de los delegados fruto de los acuerdos conBlesa), lo que les mosqueó fue no estar al tanto de la mayoría de esos gastos, es decir, que habiendo manadoguita de la ubre, el sindicato se hubiera quedado a dos velas. Qué deslealtad a la organización usar la blackpara comprarse videojuegos en lugar de para aliviar las cuentas del sindicato, ésta es la historia. Torres ha sido el primero en informar de que la famosa tarjeta -no pares, sigue sigue- era una fuente de financiación encubierta de la organización a la que él pertenece. Habiendo estado en ese consejo de administración personas propuestas (no quieren que se diga representantes) de sindicatos, patronales y partidos políticos -todas ellas organizaciones- es obligado preguntarse (se lo va a ir preguntando el juez) si alguna más, como ahora admite UGT, encontró en Caja Madrid un chollo para sacar dinero sin rendir cuentas a nadie. Es obligado preguntárselo y tener respuesta, de las organizaciones y de quienes tienen y ejercen en ellas responsabilidades.

Los jueces depuran responsabilidades ajenas pero los jueces, los tribunales, tienen también responsabilidades propias. Si la Audiencia Nacional equivocó el criterio al ordenar la puesta en libertad de etarras que habían cumplido penas de cárcel en Francia (aquella cuenta errónea sobre los descuentos) el Tribunal Supremo habrá de establecer ahora quién se columpió ayer al difundir la anulación de aquella decisión equivocada antes de transmitir a la policía la orden de detener al etarra Plazaola. Que el terrorista habría de ser detenido y enviado de nuevo a la cárcel era algo conocido desde que el Supremo decidió en enero que otro etarra en idéntica situación, Santi Potros, debía ser encarcelado porque aún le quedaba pena. En este tiempo, y según Interior, a Plazaola se le ha tenido discretamente vigilado. Sabiendo en cada momento dónde estaba, pero sin orden aún, claro, para proceder a detenerlo. Ayer estaban los agentes en disposición de echarle el guante al etarra, aguardando que llegara la orden de detención y en la confianza de que tenerla antes de que el terrorista se evaporara. La anulación de su excarcelación se produjo a las 12.30 de la mañana, pero la orden de detenerle no llegó hasta las cinco y media. Y entre tanto se concentró el club de fans de Plazaola en la puerta de su casa para entorpecer la eventual detención y facilitar el escaqueo. Tampoco había que ser Houdini para evaporarse ante los ojos de los agentes: con el gentío en la puerta, podía escabullirse entre los suyos, podía largarse en un coche por el garaje, podía podía podía. Y pudo, claro.

Supo de la decisión del Supremo antes de que la policía recibiera la orden de detenerle. Una filtración en el ámbito jurídico, la ha llamado Carlos Lesmes, el presidente del Supremo que ha de hacerse responsable, en última instancia, de cuanto suceda en la institución que él preside. Esta vez tiene razón Fernández Díaz, el ministro. Si el Supremo se demoró en emitir la orden de detención o se precipitó en comunicar a las partes la decisión de que cumpla el resto de la pena es cosa de Lesmes, no del ministerio. Responsabilidad del ministerio, eso sí, es hacer lo posible, ahora que ya tiene la orden, para encontrar al pájaro que voló del nido, echarle el mano y llevarle de regreso a la jaula.


Más audios en Onda Cero

miércoles, 11 de marzo de 2015

Monólogos de Carlos Alsina 22h

11 Marzo 2015

Monólogos de Carlos Alsina: La actualidad discurre hoy entre intrigas

11 Marzo 2015

Les voy a decir una cosa.

Cuatrocientos años después de su muerte, podrá visitarse la cripta donde han permanecido sus restos desde entonces. Siempre estuvieron allí, aunque nunca existiera indicación alguna (ni un letrero) que subrayara el carácter excepcional de ese templo como morada última del más universal de los nuestros: Miguel de Cervantes.

La noticia, por ser quien es, y una vez se confirme, tiene alcance planetario. Los huesos del escritor,encontrados e identificados como tales en un nicho, de un muro-de una cripta-de un convento, de la ciudad en que se extinguió su vida un veintidós de abril de hace 399 años. Tenía 68 el escritor --antes soldado, espía ocasional, funcionario-- y fue enterrado allí, en la iglesia del barrio, convento de las Trinitarias, Madrid de los Austrias. Nunca abandonaron sus restos ya ese lugar, trasladados los huesos (en mudanza póstuma), unos años después a otra parte del convento y en comunión con decenas de restos mortales de otras personas, niños en su mayoría. El anuncio aún no es oficial pero lo acabará siendo, según anticipa en El País el periodista Rafael Fraguas.

La cautela del equipo forense que dirige Etxeberría, la satisfacción apenas contenida del promotor de esta búsqueda apasionada, Fernando Prado, responden más a la discreción a que están obligados ambos por contrato que a las dudas que aún pudieran tener (y que, en realidad, no tienen).

Para el año que viene, los 400 años, el plan es tener habilitada en la cripta una zona para visitantes, lectores, viajeros, turistas, interesados en conocer el lugar donde yace un gigante de la literatura universal, aquel que da nombre a la principal embajada del español en el mundo, el instituto, aquel que presta su apellido a la definición misma un idioma: el español es la lengua de Cervantes. Universal él y más universal aún su personaje. El Quijote al que ya aludían, en sus conversaciones cotidianas, los coetáneos del escritor y al que hoy siguen invocando, en sus discursos, figuras de nuestra vida pública tan diversas como reyes y reinas, autores encumbrados que se escriben sus propios textos, presidentes de gobierno a los que se los escriben o aspirantes a gobernar algún día que ven en don Quijote (o eso dicen) la encarnación del alma española. AlQuijote se acabó encomendando en la Puerta del Sol Pablo Iglesias cuando buscaba referencias a las que anclar su idea de la patria.

Avanzan en paralelo la investigación sobre el autor, don Miguel, y la indagación, nunca conclusa, sobre el personaje, don Alonso. Si bebió, o no, el autor para crearlo en la persona cierta de un Francisco de Acuñaamigo de vestir armadura y empuñar lanza, y en el nombre, también cierto, de un Alonso Quijano que permutó unos terrenos en el camino de El Toboso a Mota del Cuervo (no es gran cosa para una biografía pero es cuanto ha podido averiguar de él, hasta el momento, el investigador Javier Escudero). Entre archivos de monjas y archivos notariales se sigue buscando luz que ilumine sombras.

Y es así como la actualidad discurre hoy entre intrigas. La primera es esta intriga sana, histórica, cultural, literaria: Cervantes. La segunda ya es menos universal y nada culta. Ésta otra es más de sumidero de andar por casa, digámoslo, provinciana. Intriga de bajo vuelo pero de alto interés, el comisario Villarejo, una novela sin hondura pero que engancha; más que novela negra, novela sucia. El trabajo de reconstrucción histórica, a partir de los restos, políticos, de Ignacio González (camino ya de una cripta en Genova) y en busca de la trazabilidad que conduzca, desde La Mallorquina de Sol hasta el big bang, el punto de partida del proceso que convirtió a un policía más o menos corriente (han pasado años) en personaje de docudrama.

Comisario Villarejo Pérez, de profesión agente encubierto y según descripción que él hace de sí mismo, responsable de labores policiales discretas y reservadas con una red de colaboradores infiltrada por todo el mundo que ha aportado información relevante para la detección de graves delitos. Una vez que el comisario está en los papeles, y que el ministro del Interior muestra un interés manifiestamente mejorable en aportar luz sobre el papel de Villarejo y el grupo de empresas que éste ha creado, todo lo que guarda relación con esta historia adquiere tintes de cañería. O de guerra en las cañerías. Entre el comisario Villarejo -sólo o en compañía de otros- y el CNI, a quien el policía sitúa como fuente de la información que ayer difundió El Paíssobre las empresas que ha fundado.

¿Cómo se sabe lo que dice Villarejo? Pues ojeando un sitio web que se llama Información sensible y que, según cuenta hoy José María Olmo en El Confidencial, está en la órbita empresarial del comisario. ¿Un comisario agente encubierto con su propio medio digital para difundir información sensible? Admitan que esto se pone cada vez más caliente. Y añade El Confidencial que está detrás, también, de la Asociación Transparencia y Justicia, que ha metido baza en procesos judiciales. Si el personal lo que se está preguntando es quién está detrás del comisario y sus actuaciones –si es que hay alguien detrás--, el sitio web vinculado al comisario lo que se pregunta es quién tiene tanto interés en destaparle a él y su red de colaboradores.

Y remata la pregunta con una esta otra en forma de pregunta: si tan peligroso ha resultado este policía por los casos que ha investigado, los contactos que tiene y las reuniones que ha grabado, si tan peligroso resulta ¿nadie se está preocupando ya por sus posibles represalias? Como venga el comisario oscuro, dice en tono de chanza, como venga el comisario ¡preparaos todos!



Más audios en Onda Cero